Hermana M. Teresa Margaret

Una tarde de verano que me sentía muy feliz, fui al centro a tomar el examen de entrada para el séptimo ano, cuando de repente note un convento al cruzar la calle. Momentos después estaba tocando a la puerta de las buenas hermanas. Mi corazón latía aceleradamente y estaba nerviosa y decidí pedir información. Para mi gran desventaja, no había nadie en la casa. De este modo mi regreso no fue emocionante. De todas maneras, atendí a mis actividades escolares, termine la escuela y disfrute la vida con mi familia.

Mi deseo de servir a Dios me volvió a renacer cuando cumplí 18 anos. Me incorpore a un grupo carismático, atendí y disfrute mucho la Adoración Nocturna, y ayude en varios retiros espirituales. Durante este tiempo conocí a las Hermanas Silesianas, Hermanas Carmelitas del Divino corazón de Jesús y hermanas de otras congregaciones también. Cuando leí acerca de las Hermanas Carmelitas y de su amor por el Santo Sacramento y el servicio que le ofrecen a los niños y ancianos, mi corazón ardía muy fuerte y quiera saber mas acerca de ellas y ser un de ellas lo mas pronto posible.

Después del retiro hable con mi familia y con el apoyo de ellos le hable a la Hermana M. Fátima y las Hermana María del Este de Chicago, me mantuve en contacto con ellas por 3 anos. Una de las hermanas me sugirió que visitara a nuestras hermanas en San Antonio, Texas. Al día siguiente llame a la Hermana M. Angela Therese quien me invito a visitarla. No sabía que hacer, sin conocer la gran ciudad de San Antonio, decidí aventurarme de todas maneras. Encontré el convento después de tropezar con algunas vueltas equivocadas. Las hermanas no se encontraban en casa, así es que decidí esperarlas. Finalmente pude conocer a la Hermana M. Angela Theresa y Hermana M. Lucia y me dio mucho gusto. Me dijeron que visitara la Hermana M. Michelle la Provincial Superior, en Corpus Christi, y debo decirlo desde entonces me he sentido como en mi casa.

Después de una semana regrese a casa con mi familia pero mi corazón se quedo con las hermanas. Mi familia noto un cambio en mí. Después de pasar un tiempo con las hermanas, en Julio 27, fui aceptada como una candidata. Hoy por hoy mi historia sigue desenvolviéndose ante el Señor en el jardín de Carmel.

Hermana M. Theresa Margaret