hermana MARY AUGUSTINE

A la edad de 19 anos, deje mi casa y el trabajo que tenia de telefonista en Maryland y me fui a Nueva York en busca de mi vocación. Mientras vivía con mi tía tuve algunos trabajos mas en una tienda y en una factoría, para no ser una carga para ella.

Con mi urgencia de tener una vida dentro del convento, parecía que no iba a ningún lado. Mi tía me decía que tal ves esto no era para mi, pero una monjita santa dijo una ves, “Si tienes vocación continua tratando”. Decidí regresar a mi casa. En una revista del Sagrado Corazón vi algo que decía “Détente y Ved a qui”Carmel D.C.J en Wisconsin. Rece tres novenas al Sagrado Corazón, a la Virgen Santa y a San Francisco Xavier y le pedí a Dios que me quitara esta idea de mi vocación si en realidad el no me quería en el Convento. Le escribí una carta sobre esto al Provincial Madre Francis y ella me contesto: “ Venid inmediatamente”. Entonces fui.

Mientras se iba acercando el tren, oía tan claro en mis oídos,”Quien sea que haya dejado a su padres, hermanos y hermanas y tierras en mi búsqueda recibirá cien veces mas”

Cuando cumplía con mis últimos votos pensé que mi Corazón estallaría de alegría por este precioso regalo de gratitudes que permanecerá para siempre en mi corazón y todo por haber encontrado a Carmel D.C.J. Aquí encontré la felicidad completa.

Bendito Sea El Senor!